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Diferénciate con creatividad e integridad



Ya lo decía Jack Welch “Si no tienes nada diferente, no compitas”. Diferenciarte como empresa, dentro de ella desde tu lugar de empleado y en tus redes sociales hará que seas exitoso. Por lo tanto las organizaciones tienen que preguntarse qué hacer para sobresalir en un mercado tan competitivo, y fomentar que las personas que las componen exterioricen su capacidad creadora.

Diferenciarte en observar qué tienes que los demás no tienen. Qué ofreces, cómo lo ofreces, cómo logras ser visible, para no ser uno más.

Las empresas deben dotar de herramientas a sus empleados, compartiendo el poder con ellos. Un líder debe ser inspirador, y no tomar las decisiones unilateralmente. Si se busca la opinión de los usuarios en las redes sociales, como no se los tiene en cuenta a los empleados que son quienes deben sentirse comprometidos con su trabajo y avanzar junto a la empresa.

No es fácil cuando la estructura de la organización es tan rígida que existen miedos de todo tipo, que impiden que las personas evolucionen profesionalmente. Algunas siguen pensando en que las redes sociales son para perder el tiempo, cuando no se dan cuenta los beneficios que puede traerle en cuanto a marca personal, reputación y visibilidad corporativa.

Habitamos un mundo interconectados en el que las empresas deberían permitir a sus empleados participar en la toma de decisiones y diseñar el futuro de la misma, así actuarían como comunidades internas donde prime la cooperación, el engagement, la participación.

Según Philip Klotter en el marketing 3.0 en la cultura corporativa prima la integridad, es decir hay que vincular los valores compartidos a los comportamientos comunes de los empleados. Y esa colaboración debe ser creativa. Al ser creativos, no solo transformarán su vida, sino la de la empresa y la de los demás.

Los factores que condicionan la creatividad del ser humano son:

1) El estado anímico y emocional

2) El nivel de energía física y mental

3) La forma en cómo utiliza el cerebro

4) Los esquemas mentales

5) Las posibles barreras culturales, sociales u organizativas a las que se enfrenta.

6) Las técnicas de potenciación de la creatividad que desconoce.

Si cada persona fuera consciente de estos factores, a la vez que la empresa favoreciera mediante formación o profesionales que dominen las herramientas del coaching y que ayuden a los empleados a exteriorizar su faceta creativa, saldrían ganando ambas.

Las empresas que se comportan con integridad pueden competir en el mercado del talento, mejorar sus índices de productividad y conectar más fácilmente con el consumidor.